infotlax.com / Jorge Alcántara
En una tarde fresca y con media entrada en la Plaza de Toros “La Morenita”, se llevó a cabo la tradicional Corrida de Domingo de Pascua, organizada por Feria Toro, dejando un balance de emociones intermitentes, pero con momentos de alta calidad que terminaron por encender a la afición.
El encierro estuvo compuesto por tres toros de Pie de Casas (primero, segundo y cuarto) y uno de El Vergel (tercero), presentando un comportamiento desigual en términos generales, aunque sobresalieron el segundo y el tercero por su nobleza y condiciones que permitieron el lucimiento de los alternantes.
El festejo abrió con la actuación de Gerardo Sánchez, quien mostró oficio y disposición ante un astado que exigía firmeza. Con faena estructurada y pasajes de buen trazo, logró conectar con el tendido para cortar una merecida oreja.
En segundo turno, Alan Corona enfrentó uno de los ejemplares con mayores complicaciones de la tarde. A pesar de su entrega y esfuerzo por imponer condiciones, la falta de acoplamiento y el desgaste prolongado derivaron en dos avisos, recibiendo finalmente una ovación del público que reconoció su voluntad.
La tarde alcanzó su punto más alto con Sebastián Ibelles, quien aprovechó a plenitud las cualidades del tercer toro de El Vergel. Con temple, variedad y una lectura inteligente del burel, construyó una faena de alto nivel que conectó desde los primeros muletazos. Su labor fue rubricada con dos orejas, consolidándose como el triunfador indiscutible del festejo.
Cerró la función José Sainz, quien dejó detalles interesantes, aunque sin terminar de redondear su actuación ante un ejemplar de comportamiento irregular. Escuchó palmas tras su labor.
Al término del festejo, y como reconocimiento a su destacada actuación, Sebastián Ibelles fue sacado en hombros por la afición, sellando así una tarde que, pese a sus altibajos, encontró en su entrega el momento más brillante del Domingo de Pascua en Atltzayanca.
