El regalo que no llegó a tus manos
Por: Mar Alvarez del Castillo (instagram: @maralvarezdelcastillo)
La amistad es un lazo, una conexión que se crea entre dos o más personas, esta puede llevar años en desarrollarse o puede surgir de un momento a otro, generalmente se basa en dos aspectos importantes: El respeto y la confianza y cuando alguno de ellos se vulnera se corre el riesgo de dar por terminada dicha relación, eso fue lo que hace un par de días me sucedió.
Al momento de distanciarnos, Grace y yo teníamos dos años de amistad, la cual surgió por intereses en común, en este caso, nos conocimos en un grupo digital de oración durante la pandemia pues las dos somos orgullosamente católicas, cabe mencionar que no fue posible en todo este tiempo conocernos en persona ya que vivimos en puntos distintos de nuestro país.
Con el tiempo, llegamos a ser confidentes, rezábamos una por la otra, nuestras pláticas llegaron a durar dos o tres horas al día varias veces a la semana. Ella me escuchaba atentamente y me daba consejos, siempre le agradeceré lo mucho que rezó por mi abuelita cuando estaba enferma. Por mi parte, había veces que durante las llamadas telefónicas, yo prácticamente ni hablaba, me dedicaba a escucharla, intenté ayudarla a enfocarse en sí misma, a plantearse sueños y metas, y también intenté que tuviera más fuentes de ingresos.
Y dirán, hasta aquí todo suena muy bonito, entonces ¿qué pasó?
Lo que pasó es que hace aproximadamente un mes encontré en instagram una nueva tienda de artículos religiosos, vi un kit que me gustó muchísimo y pensé inmediatamente en la que se había llegado a convertir en mi mejor amiga, pues sabía que le iba a encantar, le llamé, le mandé una imagen del kit por messenger, le pregunté si lo quería, le encantó y con voz entrecortada dijo que sí y agradeció mucho el regalo. Por detalles que no vienen al caso en este momento, su kit no pudo llegar a su domicilio, por lo que ambos kits llegaron al mío.
Al recibir los kits, le iba mandar por paquetería a Grace el suyo, cuando de pronto recordé que estaban por expirar los puntos de una membresía vacacional y pensé en usarlos para salir de vacaciones, conocer a mi amiga en persona y darle su regalo, así lo planeé y reservé. se lo comuniqué a mi amiga y al principio reaccionó con alegría, pero conforme se acercaba la fecha del viaje, mi amiga se fue estresando por una situación personal, hasta que me dijo que no me iba a poder ver todos los días que duraba el viaje, a lo que respondí «sin problema, sólo hay que vernos para darte tu regalo y listo».
A los dos días la saludé como de costumbre y me respondió que no iba a verme porque ya estaba harta de poner a los demás en primer lugar antes que a ella misma y de preocuparse por broncas que no eran suyas, que ¿dónde quedaba ella, dónde quedaban sus sueños y lo que ella quería hacer?
Tras la sorpresa ante lo que leía, llegó el enojo a mí y respondí que entendía su situación y que ya le había dicho que sólo bastaba con vernos para darle su regalo, pero que si ni el regalo ni conocernos en persona era importante para ella lo entendía, que yo había tratado de impulsarla no sólo a cumplir sus sueños sino a establecerlos, le expresé que se me hacía una absoluta grosería que no quisiera verme ni para recibir su regalo, nos agradecimos el apoyo mutuo y finalizamos nuestra amistad.
Y aquí llega el tema central de esta columna: La importancia de gestionar nuestra inteligencia emocional y con ello salvaguardar nuestra salud emocional y mental.
Más allá de una definición de diccionario, en mi experiencia personal la inteligencia emocional es la capacidad que tenemos de saber cómo reaccionar ante los estímulos de la vida cotidiana para que estos ni nos afecten ni provoquen que afectemos a los demás.
El gestionar nuestra inteligencia emocional implica el dolorosísimo y muy valiente proceso de autoconocernos de la manera más franca, sin máscaras ni eufemismos, atrevernos a descubrir nuestras heridas y dónde se originaron, de hacernos cargo de nuestro niño o niña interior, de poner en claro nuestras necesidades no satisfechas, nuestras creencias positivas y limitantes, nuestros juicios, nuestros pavores, de ver a la cara a nuestro subconsciente y tener con él la más honesta de nuestras conversaciones.
Desde hace un tiempo, yo cuido mi salud emocional y mental con psicoterapia y terapia psicosensorial, mis dos terapeautas, cada una en su especialidad, son el mejor equipo que encontré para ayudarme a gestionar mi inteligencia emocional y para aprender a hacerlo también por mí misma.
Hoy me quiero enfocar en la terapia psicosensorial o como yo le llamo, la terapia del subconsciente, aunque cabe aclarar que al estimular bilateralmente el cerebro, se obtiene información de ambos hemisferios.
Se le llama terapia psicosensorial porque por medio de herramientas psicosensoriales es decir, movimientos oculares y corporales como el abrazo de la mariposa por ejemplo, la persona que está tomando terapia, con la guía de su terapeauta, lleva a cabo por sí misma para lograr así acceder a su subconsciente y conseguir su transformación psicológica y emocional.
Algunas de estas herramientas son:
- Focusing: Técnica desarrollada por el Dr. Gendlin por medio de la cual conectamos con nuestra intuición, la que nos habla de 4 formas:
- Una imagen real o simbólica
- Un sentimiento
- Una idea o frase
- Una sensación en el cuerpo
La intención es que a través de estas formas de comunicación nosotros lleguemos a descubrir el detonante de nuestras heridas, creencias, juicios, reacciones, emociones, etc.
- EMDR: Técnica desarrollada por la dra. Saphiro en la que con movimientos oculares se busca la desensibilización y reprocesamiento de eventos traumáticos.
- Havening: Esta técnica creada por el dr. Ruden puede eliminar permanentemente algún trauma en una sola sesión de terapia, al «despegarlo» de la amígdala, en donde se instala tras ocurrir el evento que lo origina, esto mediante movimientos corporales como el mencionado abrazo de la mariposa.
- Coherencia Cardiaca: El lenguaje de la mente son los pensamientos, el del corazón son los sentimientos, al igual que el cerebro el corazón tiene neuronas que dictan cómo nos sentimos para aplicar esta técnica hay que seguir 3 pasos:
- Enfocarte en ti y en los latidos de tu corazón
- Respirar profundamente
- Conectar con sentimientos elevados como gratitud, amor, paz
- Música Bilateral o binaural: Sonidos que se emiten en frecuencias específicas para conseguir determinados objetivos como por ejemplo, concentrarse, dormir profundamente o disminuir la náusea o el estrés.
- Gancho de Cook: Ejercicio de gimnasia cerebral en el cual activas los dos hemisferios para obtener información de ellos.
Lo importante para que estas técnicas den resultado, es tener una actitud de apertura, de apertura para reconocer que en algún punto de la vida, quizás ahora mismo, necesitamos sanar algo y así liberarnos de sentimientos como angustia, miedo, desconsuelo, tristeza, enojo, decepción o dolor, así como de pensamientos negativos, que lo que provocan es limitarnos incluso a niveles que ni siquiera sospechamos.
Para mí, ha sido una bendición encontrar este tipo de terapia y saber que estoy sanando desde mi subconsciente, que con ayuda de mi terapeauta he despegado de mi amígdala ciertos eventos traumáticos y todas sus secuelas, dejando atrás patrones de conducta, creencias limitantes y juicios que me afectaban en el presente, limitaban mi potencial como persona, como profesionista y como mujer.
Gracias a mi terapia, hoy sé que Grace no es una mala persona o una mala amiga o una persona desconsiderada, sino que sólo actúo desde sus propias heridas no sanadas y yo también le respondí desde las mías. Bendigo su amistad y lo mucho que aprendí gracias a ella, le agradezco infinitamente sus oraciones por mi familia y por mí.
Gracias por tu amistad Grace, que Dios te bendiga y la Virgen te acompañe.
Te invito a seguir a mi terapeauta Mónica Paredes en instagram: https://www.instagram.com/moniparedes.sanatucorazon/
Si quieres saber más de la terapia con herramientas psicosensoriales, comenta este artículo y con gusto planearé una entrevista con un especialista para profundizar en los beneficios de esta terapia tan efectiva.
