El legado de la Candelaria

Leslie Flores

Lidia Carvajal quien es costurera por vocación, se levanta desde muy temprano para abrir su local de vestimenta y restauración para niños Dios; a las 9 de la mañana, ya se encuentra esperando entusiasmada a las personas que lleven a su niño para la fecha especial del mismo, llevando 60 años en este trabajo, ella junto con su familia han creado un este negocio.

Esta pasión y dedicación la obtuvo desde que tenía la edad de ocho años, ya que le gustaba fabricar, cocer e inventar modelos de ropa para su niño, la vestimenta que creaba, llamó la atención de las personas y fue ahí donde empezó el negocio, al principio tardaba más en cocer que en lo que se vendían los trajes, ya que no contaba con la experiencia suficiente, llegando a ser la primera en vestir niños en su comunidad, debido a que en ninguna parte los vestían.

Tras pasar los días los vecinos y habitantes acudían con Lidia para que les fabricara un traje, porque da precio, calidad y amabilidad con los clientes, fue así como empezó a trabajar en el “mercado viejo”, de la capital del Estado, agarrando experiencia en alta costura, llegando a estar en su punto de apogeo, sin embargo, esto no duraría mucho, debido a que tuvo una ruptura en la espina dorsal por un accidente, después sufrió una caída donde se lastimó el brazo y desde ahí ya no confecciona, no obstante, pesé a su accidente mencionó que si tuviera la posibilidad de estar sentada en la máquina lo seguiría haciendo.

Conforme pasó el tiempo, ella le enseñó a su hijo Gabriel que se adentró en el negocio y siguió con los mismos pasos y pasión de su madre por el oficio donde posteriormente él les enseñaría a sus hijos.

De ahí, el negocio se pasó al mercado “Emilio Sánchez Piedras” de Tlaxcala, donde buscaban una mejor oportunidad, por 10 años siguió trabajando sola hasta que después de un tiempo se empezaron a integrar compañeros, debido a que Tlaxcala fue desarrollándose, por lo tanto, la familia Chacón Carvajal optó por ampliar y cubrir más áreas.

Hoy en día Lidia tiene la edad de 78 años y mientras siga con vida seguirá vistiendo niños y espera que sus hijas sigan con este legado de vestimenta y restauración a los niños Dios.

Por otro lado, Gabriel Chacón lleva 50 años restaurando esculturas santas en el interior del mercado “Emilio Sánchez, piedras” No. 43 donde las personas llevan a sus niños a Dios en un estado deplorable, rotos de manos, dedos, pies, cabeza, rostro, teniendo una infinidad de rupturas, pero ese es su trabajo, una restauración completa para que el bebé, acabe bien.

El proceso de restauración depende de la ruptura y el proceso tiene una duración aproximada de cuatro horas y aparte se le hace un detallado y se pinta por completo, ya que a veces terminan con otros tonos de pintura, la labor que hace él como su familia es minuciosa teniendo unos resultados agradables por parte de sus clientes, con el compromiso de entregar antes del dos de febrero.

Asimismo, cada persona que trabaja con él sabe de la restauración y ayuda con el proceso en lo que se pueda, ocupando materiales como; yeso especial para este tipo de imágenes, pegamento especial y pintura.

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