El abuso en el uso de las encuestas en redes sociales ha desatado en Tlaxcala una guerra sucia que desde donde se mire parece no tener tregua; las descalificaciones, la difamación y los ataques personales son el pan de todos los días, no hay precedente en la entidad de una confrontación política con esta magnitud, por lo que a nadie debe sorprender que estas acciones de lodo y basura se intensificarán en los meses siguientes.
Todos saben que las encuestas y la guerra sucia son signos desesperado por lograr a costa de lo que sea una ventaja electoral y que el objetivo central es destruir la reputación del oponente, bajarlo de los índices de aceptación e influir en la decisión de los electores a través de “bots” que con la rapidez que los caracteriza viralizan las calumnias, los chismes o la información manipulada sin antes verificar; se crean campañas de desprestigio y más cuando se trata de disputas internas cerradas como en el caso del Movimiento de Regeneración Nacional (morena).
Todos los días aparecen encuestas o sondeos que dan la ventaja a la o al político que pagó para generar entre la sociedad reacciones positivas y destruir al contrincante, aquí sí aplica el dicho “quien paga manda”.
Lo cierto es que en Tlaxcala se ha perdido la esencia de una auténtica encuesta en donde se mide la opinión pública, preferencias y comportamientos electorales; un documento bien fundamentado que se utiliza para evaluar aspirantes, para diseñar estrategias de campaña y predecir resultados, más no para posicionar con alevosía y ventaja a un personaje o para medir el impacto de una guerra sucia, hay empresas encuestadoras “chafas o patito” que se prestan a realizar ejercicios a modo con tal de obtener ganancias extraordinarias, las empresas serias no admiten este tipo de insinuaciones, se preocupan por seguir un muestreo científico y crear un margen de error para reflejar la realidad porque si bien se trata de
una fotografía del momento sirven para configurar o recomponer propuestas, objetivos y metas políticas.
Lo que se observa y se analiza no se juzga, los aspirantes de morena son lo que en este momento abusan de las encuestas y de la guerra sucia, y es que por lo cerrado de su contienda buscan acabar de una vez por todas con los oponentes incomodos.
Todos los días aparecen encuestas pagadas y elaboradas a modo, la pelea de lodo más notoria es la que protagonizan la senadora de la república, Ana Lilia Rivera y el actual alcalde de la capital de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, y los que recién cayeron en el juego perverso son el ex dirigente estatal de morena Carlos Augusto Pérez y la ex diputada federal, Dulce Silva en virtud de que algunas encuestas “pagadas” los acomodan en lugares preponderantes para lograr la candidatura al gobierno del estado y su pase directo a la competencia electoral del 2027, el que aún se mantiene paciente y prudente es el secretario de Finanzas del gobierno del Estado de México, Oscar Flores Jiménez, que sin aspavientos las encuestas profesionales lo ubican como el más serio personaje para convertirse en candidato de morena al gobierno de Tlaxcala, el tiempo es el que acomoda a todos en su lugar, ya se verá, mientras tanto, en Tlaxcala se vive un ambiente tenso por la guerra sucia y de encuestas que no abonan en nada al desarrollo democrático.
No tarda que al interior del PAN, PRI y MC se vivan momentos similares, y es que varios políticos ya anunciaron sus aspiraciones para buscar las candidaturas al gobierno del estado, diputaciones federales, locales y presidencias municipales, en todos lados se cuecen habas y en estos institutos no será la excepción, seguro que también habrá acciones de desprestigio y de ataques personales.
Bombazos…
Nos enteramos que por abusos, actitudes de prepotencia y soberbia, el famoso y eterno aspirante a gobernar el municipio de Huamantla,
Humberto “El güero” Hernández, ya no tendrá el respaldo del Secretario de Economía del gobierno federal, Marcelo Ebrard y su equipo de trabajo en Tlaxcala, para que logre la candidatura de morena a la presidencia del pueblo mágico de Huamantla, nos dicen que quedo sólo, desprotegido y sin padrino político. ¿Será?
Artillería pesada…
Llegó el momento de más cambios y rotaciones en el gabinete de la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, trasciende que algunos funcionarios culminaran su ciclo con el proyecto de “una nueva historia”, y es que mucho son contemplados para dar paso a la siguiente etapa de la precampaña del “delfín” Alfonso Sánchez García, porque dicen y aseguran que es el único político que dará continuidad al proyecto político de los Cuéllar. Que tal.
Hasta la próxima entrega de Frentes de Guerra
